5. Reformular las políticas de vivienda

Idea·68

Enfocar las políticas de vivienda al rezago cualitativo. El rezago de 9 millones de viviendas de México es mayoritariamente cualitativo, no cuantitativo, por lo que es necesario reforzar esfuerzos públicos al financiamiento y asistencia técnica para programas de mejoramiento y autoconstrucción en sitio propio.

Idea·69

Estimar las reales necesidades de vivienda para cada ciudad. Para ello se tiene que contar con un completo registro de demandantes a nivel nacional que identifique la demanda presente y proyectada de vivienda nueva, vivienda en renta y mejoramiento del parque habitacional existente. Tanto los programas de financiamiento como los distintos instrumentos de planeación territorial tienen ajustarse a estas estimaciones de carácter oficial, las cuales deberán quedar plasmadas en el Programa Nacional de Desarrollo Urbano y Vivienda. 

Idea·70

Enfocar políticas de vivienda en sectores no atendidos. La distribución de los recursos para la vivienda debe hacerse de acuerdo a las reales necesidades habitacionales, y no a la capacidad de crédito de las familias. En este sentido, los esfuerzos deben concentrarse en el 60 por ciento de la población que es autoempleada o trabaja en el sector informal, y que en la actualidad no cuenta con programas públicos que atiendan sus necesidades.

Idea·71

Diversificar las opciones al acceso  a la vivienda. Las políticas sectoriales deben enfocar sus esfuerzos en esquemas distintos a la propiedad privada de la vivienda, más flexibles, y que reconozcan las necesidades cambiantes en el tiempo y el espacio de las familias mexicanas. Entre estos esquemas a promover están la renta de vivienda, la renta con opción de compra, o esquemas público privados de tenencia de la tierra.

Idea·72

Financiar el desarrollo urbano, no sólo la vivienda. El financiamiento a la vivienda debe ser entendido como el último eslabón de una cadena que debe considerar mecanismos integrados para el financiamiento del suelo, la infraestructura y servicios. 

Idea·73

Fomentar la combinación de mecanismos de financiamiento a la vivienda, que no deben quedar limitados a esquemas de crédito y subsidios. Aportes en especie, en mano de obra y asistencia técnica son claves para el desarrollo de programas de autoconstrucción y mejoramiento de viviendas. 

Idea·74

Establecer porcentajes mínimos de vivienda de interés social que deberán ser provistosen nuevos desarrollos inmobiliarios en áreas intraurbanas. Los subsidios a la vivienda pueden ser direccionados para favorecer este tipo de desarrollos socialmente integrados.

Idea·75

Generar opciones de financiamiento para la  vivienda productiva, combinando las funciones de habitación con la posibilidad de instalar comercios y servicios de nivel barrial. Basado en un concepto DOTS, este esquema impulsa la economía local y fomenta la movilidad no motorizada.

Idea·76

Otorgar apoyos a la vivienda que vayan más allá de lo financiero a través de programas públicos de asistencia técnica en los que arquitectos, constructores e ingenieros asesoren a las familias en procesos de autoconstrucción y mejora de vivienda. Esto se puede traducir en una reducción de costos, en el establecimiento de mejores procesos constructivos, y en la edificación de viviendas que se relacionen de mejor manera con su entorno inmediato.

Idea·77

Recuperar la responsabilidad pública en la urbanización. La responsabilidad de la planeación de obras para la provisión de infraestructura y servicios como pavimentación, agua potable, drenaje y alumbrado público debe quedar en manos del sector público, debiendo ejecutarse de acuerdo a lo señalado por instrumentos de planeación territorial. En un esquema así, la participación del sector privado se limita a la ejecución de las obras. Esto implica establecer una secuencia en la urbanización del territorio urbano: primero la dotación de infraestructura, luego la lotificación y finalmente la edificación de viviendas y otros usos.

Idea·78

Privilegiar criterios de densidad más que de verticalidad en el otorgamiento de financiamiento a la vivienda. Considera el fomento a tipologías constructivas flexibles que faciliten la expansión de las viviendas y la densificación en sitio propio, las que no necesariamente pasan por la construcción en altura.